domingo, 24 de agosto de 2008

Massa parece desplazar a Raikkonen de la lucha

España necesitaba otro Gran Premio. Montmeló empezaba a quedarse corto, todo el mundo recordaba las hazañas de los pilotos de los 90 en Jerez, entre ellos Senna y Prost. España necesitaba otro Gran Premio de Fórmula 1 y en el Valencia Street Circuit ha encontrado la solución al problema.
Nueve meses de obras a marchas forzadas, un circuito “urbano” por estar en la ciudad, aunque nacido de la nada ya que es prácticamente un circuito permanente construido en mitad del puerto de Valencia. Mucho dinero invertido y muchas ganas de Fórmula 1, aunque la cosa ha quedado algo destilada al final.
La peor noticia del Gran Premio era el terrible accidente aéreo de Barajas, por el cual se guardó un minuto de silencio. Además, los pilotos llevaron en su casco una pegatina con la bandera de España que Fernando Alonso había ido repartiendo por los motor home. La otra mala noticia, una minucia comparada con el desastre de Barajas, era la propia actuación del español en carrera.
El primer paso fue no entrar en la Q3. Estuvo muy reñido y al final el asturiano se quedó fuera, saliendo finalmente desde la duodécima posición. Caras largas en las tribunas, evidentemente. La gente había pagado un señor dinero para ver a su piloto en acción y, de momento, la cosa se aplazaba al domingo.
Y el domingo era Felipe Massa el protagonista con su pole cambiada de sitio (la FIA decidió cambiar la posición de los pilotos por beneficiar la zona limpia a los pares en lugar de los impares), seguido de Hamilton, Kubica y Räikkönen. La salida estaba rodeada de un ambiente único, las gradas en pie, las banderas al aire... el sueño era realidad, al fin otra carrera de Fórmula 1 en España. Semáforos fuera y salida controlada, mucho mejor los de la zona limpia que los otros ya que el circuito está muy sucio fuera de la trazada. Esta situación afectaba en especial a pilotos como Räikkönen, que perdía posición con Kovalainen, y Alonso, que era superado por Timo Glock. Dos curvas después lo pagaría el español: un par de toques hacían perder posiciones a pilotos como Nakajima, alguien apuraba en exceso la frenada de la segunda chicane y se la saltaba, volviendo a pista demasiado pronto y haciendo frenar a los demás, entre ellos a Timo Glock. Fernando frenaba también para evitar el impacto y era entonces cuando su carrera se terminaba, ya que Kazuki Nakajima estaba en plena aceleración y se lo llevaba por delante. Con el alerón trasero desprendido y la caja de cambios tocada se ponía fin a la participación del piloto español en éste tan esperado Gran Premio, y las caras de los aficionados en las gradas lo decían todo. Decepción, enfado,... al bueno de Kazuki le han debido llover los piropos desde las gradas.
Pero bueno, lances de carrera, “puñeteros” si me permiten la expresión por tratarse de nuestro piloto pero lances de carrera al fin y al cabo. Los líderes, eso sí, ni se inmutaban. A lo suyo. Massa batía records y Hamilton le seguía la estela sin desfallecer, dejando atrás al grupo liderado por Kubica. El polaco hacía un tapón a Kovalainen y Räikkönen poniéndoles las cosas muy difíciles a los finlandeses.
En la vuelta 10 Massa volvía a rebajar la vuelta rápida y Kubica parecía despertar de su letargo. Según le comentaban por radio, era posible que una bolsa de plástico se le hubiese enganchado y por eso iba más lento. Al perderla, Robert subía el ritmo y empezaba a sacarle distancia a los finlandeses que seguían a lo suyo, Kimi presionando y Kovalainen intentando seguir el ritmo del BMW.
Y en la vuelta 14, teniendo a Hamilton a unos 5 segundos por detrás, hace Felipe Massa su primera parada. Muy pronto, la verdad, y en McLaren sacan los cronómetros por si fuese posible pasarle en el pit stop. Ahora el problema viene para Kimi Räikkönen ya que su propio compañero es el que le hace el tapón. Sale justo por delante de él y, recién cargado, rueda mucho más lento y permite que Kovalainen se escape y con él las opciones de podio de Räikkönen. Muy negro se ponía todo para el campeón.
En la vuelta 16 entra Hamilton por lo que no consigue la suficiente ventaja como para pasar a Massa, y dos vueltas después hace su parada Kimi. Una parada bastante larga, y Kovalainen le copia la estrategia en la siguiente vuelta para proteger su posición. Cosa innecesaria, ya que el tapón que Massa le había hecho a su propio compañero hace que Räikkönen ruede séptimo en la vuelta 20. En la siguiente vuelta paraba Heidfeld y veíamos a Timo Glock pasar por meta en quinta posición. Su estrategia era a una parada así que era un piloto a tener en cuenta, sobre todo si se daba una situación de Safety Car.
Daba comienzo así el segundo stint de carrera para la mayoría. Räikkönen andaba perdido a mucha distancia de Kovalainen, Hamilton perdiendo más de siete segundos con Massa y Kubica, como siempre, en tierra de nadie, en tercera posición sin nadie a quién presionar ni nadie que le presione. Felipe Massa se dedicaba a marcar vueltas rápidas y los giros iban pasando hasta que, sin venir a cuento, Kimi despertaba. De pronto sus tiempos mejoraban y empezaba a recortarle a Kovalainen más de siete décimas por vuelta. En alguna aislada supera el segundo, hasta el punto de convertirse en una distancia visual. En la vuelta 37 es cuando Massa entraba a su segunda parada para montar el compuesto superblando y empezaba la sucesión de problemas para Ferrari. Al brasileño le daban la salida pero Adrian Sutil venía por el pitlane por lo que ambos se emparejan y a punto están de chocar contra los muros del carril de aceleración. Poco después, la dirección de carrera anunciaba que la maniobra del coche número 2 sería investigada, y unos minutos después informaban de que la decisión se tomaría definitivamente después del Gran Premio.
Pero esto no era nada con lo que estaba por llegar. La vuelta 44 era la clave: Kimi presionando a Kovalainen y en Ferrari se preparan para su llegada. McLaren hace lo propio y todas las miradas se fijan en la entrada de ambos. Räikkönen apura la frenada enormemente en le entrada del pitlane poniéndose a escasos dos metros del McLaren, que toma posición de repostaje antes. Kimi continúa por el pitlane en un recorrido que debe habérsele hecho eterno hasta que llega al final, donde estaban sus mecánicos. Cuadra el F2008, le cambian los neumáticos, Heikki ya viene, parece que Kimi va a superarle y entonces... ¡arranca con la manguera puesta! El mecánico se lleva el latigazo en su cuello y cae aparatosamente al suelo, entre otros dos consiguen sacar la manguera y Kimi vuelve a pista, ya por detrás de Trulli. Desastroso. En las imágenes podía apreciarse cómo los mecánicos tiran de la manguera y fallan en el primer tirón, justo en ese momento a Kimi le ponen la luz ámbar del semáforo que tienen en lugar de la clásica piruleta y el finlandés levanta las levas del embrague, seguramente llevado por la presión y el cambio de luz.
En cualquier caso, el mecánico sufre daños leves en una pierna y se lo llevan al hospital por seguridad, al tiempo que Kimi afronta una vuelta tras Trulli en la que, llegando al codo de izquierdas antes de meta, el Ferrari tracciona especialmente mal. Pedro de la Rosa se extrañaba y pensaba que Kimi había puesto tercera, pero no, ese no era el problema. Iceman conocía el problema, demasiado bien además. Ha sido su pesadilla durante la temporada 2005, son viejos conocidos ya y ahora volvía a sus oídos el característico sonido ronco, apagado,... Kimi se apartaba instintivamente a su izquierda y una humareda blanca enorme y muy densa surgía de sus escapes. La vieja pesadilla, la rotura de motor, parecía haberse olvidado con el McLaren MP4/20; pero el F2008 y el Valencia Street Circuit le tenían reservado a Kimi este “flash back” tan especial. Con Hamilton en segunda posición, la cosa era como para ponerse pesimista.
Antes del final de la carrera, algunos pilotos intentan presionar a sus más cercanos rivales, pero ya poco puede hacerse. La victoria era para Felipe Massa que, además, se llevaba pole y vuelta rápida. El segundo puesto para Hamilton, seguido de Kubica y Kovalainen. Unos sorprendentes Trulli, Vettel, Glock y Rosberg cerraban la zona de puntos en una carrera con resultados curiosos: sólo tres abandonos, cuando se esperaban más. Ningún Safety Car. Y de los abandonos, una joven promesa y dos campeones del mundo. Esto es Fórmula 1, ¿no?
Bien, el GP de Europa en Valencia pasó de sueño a realidad, y de realidad a historia. La recta final del mundial se afronta con Hamilton como líder con 70 puntos a seis de Massa, con 64. Räikkönen se queda descolgado con 57 puntos, aunque Ferrari sigue dominando con 121 puntos frente a los 113 de McLaren.
El mundial sigue, por tanto, y a lo grande, ya que quedan algunas de las citas más esperadas como Spa o el nuevo circuito nocturno de Singapur. Precisamente a Bélgica nos iremos dentro de dos semanas para pasar del asfalto entre muros de hormigón, agua y edificios, a las curvas imposibles y los cambios de rasante entre montañas de verdes pinares. Y volveremos a ver a la madre de las curvas: Eau Rogue.
Redacción TheF1.com - Edén Hernández

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